MUERE EN TORREVIEJA (Alicante) OLAIA CASTRESANA, MILITANTE DE ETA, AL EXPLOSIONAR EL ARTEFACTO QUE MANIPULABA.
      25/07/200: A la espera de que el juez entregue el cuerpo a la familia.
      Información publicada en GARA el 26 de julio de 2001.


      EXPLOSION EN TORREVIEJA
      A la espera de que el juez entregue el cuerpo a la familia

      Los padres de Olaia Castresana Landaberea se desplazaron, acompañados de un abogado, a la localidad de Torrevieja (Alicante) donde durante toda la jornada de ayer intentaron infructuosamente completar los trámites cara a la identificación y entrega de los restos mortales de su hija. Todo apunta a que el juez no iniciará hasta hoy los trámites y la familia teme que el juzgado impida que, como deseaba la joven, su cuerpo sea incinerado. GARA | TORREVIEJA-MADRID

      Los padres de Olaia Castresana Landaberea optaron por emprender viaje a Alicante nada más conocer, en la noche del martes por los medios de comunicación, que la Guardia Civil había difundido el nombre de su hija como el de la joven fallecida en la explosión de Torrevieja.

      En la mañana de ayer acudieron al juzgado de la localidad alicantina, donde solicitaron proceder al trámite de identificación del cadáver. Aunque por la tarde esperaban ser recibidos por el juez, finalmente no pudieron prestar la pertinente declaración, lo que retrasaba, al menos hasta hoy, la entrega de los restos mortales de Olaia Castresana.

      Según denunció Gestoras pro Amnistía, el juzgado de Torrevieja no demostró «la más mínima humanidad» y, así, pese a emplazar a los padres a personarse a las 15.00 y a las 17.00 horas de ayer, finalmente les indicó que el juez de guardia no acudiría previsiblemente hasta la noche y que, en todo caso, no se haría cargo del caso hasta hoy.

      Familia y abogado pudieron conocer, sin embargo, que en el tanatorio se había realizado ya la autopsia, por lo que achacaron a la falta de diligencia del juzgado el que no se completara ayer mismo la tramitación previa a la entrega de los restos mortales de Olaia Castresana.

      Desde el juzgado se les comunicó además que el juez podría no autorizar la incineración del cuerpo ­esa era la voluntad expresada por la joven­ a fin de practicar una segunda autopsia.

      «Fichados» como abertzales

      Mientras los familiares de Castresana soportaban una jornada de infructuosos trámites en el juzgado de Torrevieja, en Madrid, el ministro de Interior, Mariano Rajoy, desgranaba en rueda de prensa nuevos datos y opiniones en relación a las circunstancias que rodearon la muerte de la joven donostiarra.

      El ministro Rajoy debió «corregir», en primer lugar, las informaciones que reproducían la gran mayoría de los medios de comunicación ayer, en las que se mencionaban antecedentes policiales por kale borroka que, según corroboraron allegados de Olaia Castresana a GARA, «han sido simplemente inventados».

      No obstante, Rajoy no tuvo empacho en afirmar que si bien ni Castresana, ni al compañero de ésta, Anartz Oiartzabal, ­al que la Guardia Civil busca a raíz de la explosión en Torrevieja, de donde podría haber huido en un Ford Mondeo de su propiedad­, tenían antecedentes «por actividades delictivas» ambos «eran conocidos por ser del entorno más radical de los grupos que forman parte de ETA, por lo que tenían antecedentes, eran conocidos para la Guardia Civil».

      Remarcó Rajoy que Castresana y Oiartzabal formaban «un comando legal itinerante con base en Donostia» que se había desplazado a Levante.

      Tal como informó GARA en su edición del miércoles, ambos jóvenes habían comunicado a sus allegados que se iban de vacaciones. La familia de Oiartzabal es, de hecho, la propietaria del apartamento en que murió Olaia Castresana.

      Preguntado sobre el motivo por el que la Guardia Civil retrasó la información sobre lo sucedido, expresó que «la Guardia Civil puede retrasar, porque le interesa, una comunicación».

      A partir de ahí, desgranó los detalles de lo ocurrido en el apartamento sito en la avenida Puerto Romano. La explosión se produjo a las 17.15, «y se pensó que se debía a una bombona de butano, hasta que se localizó explosivo». El ministro habló de diez kilogramos de dinamita, aunque apuntó a que la deflagración inicial se produjo sobre dos o tres kilogramos del explosivo.

      La identificación de Castresana y Oiartzabal se habría visto facilitada por el hallazgo de documentaciones, explicó.

      Registros en Donostia y Pasaia

      Rajoy dio cuenta del registro nocturno de domicilios familiares de los detenidos, en Donostia. La Guardia Civil permaneció durante varias horas en la vivienda de los padres de Castresana, en Altza, y de Oiartzabal, en Kaxkarre kalea. Gestoras informó de que la Guardia Civil se personó, por error, en un tercer domicilio, sito en Trintxerpe (Pasaia), que en el pasado perteneció a los Oiartzabal.

      A lo largo de la noche se produjeron sabotajes, reivindicados como denuncia de la muerte de Castresana. Fueron atacados sendos cajeros del Banco Santander en Larratxo (Donostia) y del BBVA en Portugalete, un local de Telefónica en Azpeitia y una oficina de Seguros Vitalicios en Arrigorriaga.

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